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17/04/2024

De la escasez a la abundancia: un cambio de mirada

Muchos estamos atravesados por la cultura de la escasez, donde prima la consideración de las carencias, de lo que falta, de lo que no tenemos. Virar hacia una mentalidad que enfoque la abundancia puede transformar nuestra vida, nuestras metas y nuestras relaciones.

En una nota exclusiva para Estilo Country, la fundadora de conProsperidad, Ale Ferrari, comparte que hay varias formas de llegar al Nuevo Paradigma: “Muy pocos, lamentablemente, lo hacen por decir ¡qué interesante vivir así!, la mayoría lo hace porque tiene crisis, que en el fondo son oportunidades”.

“Yo hacía 140 cosas por día. Llegaba destruida, con dolor de espalda, apenas me podía acostar sin dolor y decía: bueno, checklist ¡lo logré!. Estaba logrando hechos y cosas, pero desintegrándome”, confiesa.

“De alguna manera nosotros entramos en un lupin de ‘si yo no hago no tengo’. Entonces si no tengo plata, tengo que hacer más para ganar más. Pero el problema no es la falta de abundancia. El problema es tu falta de mirada hacia la abundancia. La vida es próspera si vos podés ver tu prosperidad en vos, si recordás que tenés todos los recursos, o los podemos buscar”. 

Empezar por uno

Necesitamos hacer un cambio muy grande para poder ver otras cosas de la vida, empezar de cero… o introducirnos en “el arte de desaprender”, como se titula un libro de Enric Corbera.

En primer lugar, es importante conectar con uno mismo: “¿Por qué no registramos sensaciones? ¿Por qué no queremos ver lo que está pasando? ¿Por qué tapamos cosas en vez de trabajar en nosotros?”, reflexiona Ale. 

Ale comparte que primero trabajó en sus creencias: “yo era una máquina del hacer porque creía que si yo hacía generaba el dinero… hoy cada vez hago menos. Hay una ley que dice que el medio se adapta a tu vibración. Si vos decidís no trabajar los viernes, porque creés que sos abundante y vibrás en alta frecuencia sabiendo que te lo permitís, eso viene a tu vida, porque van a venir personas, situaciones y cosas que te van a acompañar en esa elección”, explica.

A su vez, aclara que el “cómo” no depende de uno, sino de una energía superior o de Dios: “En el momento que yo esté en control, de cómo lo voy a hacer, ahí es donde freno toda fluidez con el universo”.

Entrenar al cerebro

Aún cuando nuestro cerebro parece inactivo, se están tejiendo numerosas redes neuronales, con pensamiento involuntario y automático. “Tenemos un cerebro que, si no lo manejamos, el 80% nos lleva a donde quiere ir. Solo tenemos un 20% de pensamiento que podemos dirigir. Si vos no vas deliberadamente a lo que querés, tu cerebro no va a ir”, explica Ale, y detalla cómo funciona nuestro sistema reticular activo.

“Es un órgano que está atrás del Prefrontal, que te dice, ‘si me das la información, yo te traigo más de eso’. Entonces, si vos estás en pensamiento automático, la información que te trae este sistema es más de lo mismo. Pero si vos le podés dar un pensamiento dirigido, es como una flecha, va directo ahí por más de eso”.

Así comenzó la fundadora de conProsperidad “a conectar con la abundancia y a frenar la carencia. Hacía ejercicios todo el tiempo, que ayudaban a que mi mente vaya a otro lugar. Tenía carteles por toda mi casa, afirmaciones… porque entendí que si no entrenás a tu cerebro, tu cerebro te entrena”.

4 pasos:

En el día a día, hay un ejercicio fácil de aplicar que consta de cuatro pasos, y Ale llama la “fórmula del bienestar”. Tomando ejemplo de un mate, nos explica que el primer paso es reconocer lo que tengo.

El segundo paso, agradecerlo, “porque me lo trajo una persona que trabaja conmigo de Entre Ríos, que se acordó de mí cuando estaba de vacaciones, no es cualquier mate, sino uno que me lo regaló en sus vacaciones”.

El tercer paso es apreciarlo, “valoro que este mate me acompaña todos los días cuando estoy creando, me ayuda a crear”. Y, por último, bendecir el mate.

La abundancia no quiere decir tener el mate de oro, por eso no siempre es más feliz la gente que tiene plata. La abundancia tiene más que ver con reconocer qué simboliza cada cosa que elegimos.

Por otro lado, “el que vive en abundancia va a recibir todo el dinero que necesita y que quiera hacer. El dinero es la consecuencia de vivir en abundancia, no al revés. A nosotros nos enseñaron que el dinero era lo que recibíamos por el hacer y acá es al revés. El dinero va a venir porque fluye como yo fluyo con la vida”, señala Ale.