Descarga nuestra última edición

Disfrutar de la lectura es un estilo de vida

El agua: La forma más saludable para hidratarse

El cuerpo humano se conforma de agua, aproximadamente un 60% en varones y un 55% en mujeres. Todas nuestras células y órganos requieren de agua para funcionar correctamente; es por eso que si no se bebe lo suficiente, sentimos cansancio, dolor de cabeza, sequedad ocular, boca seca y dificultad para concentrarnos. Además, es muy común confundir la sed, con el hambre.

Con la llegada de la primavera solemos realizar más actividades al aire libre y nos movemos más, lo que, sumado al aumento de las temperaturas y la humedad, provoca que el requerimiento hídrico diario se incremente.

Los golpes de calor, por ejemplo, se producen cuando el cuerpo se ve afectado por una pérdida de agua y sales esenciales que impide el buen funcionamiento del mismo. Este padecimiento se manifiesta con fiebre, sed intensa, sensación de calor sofocante, piel seca, mareos o desmayo, dolor de estómago, falta de apetito y náuseas, dolor de cabeza y desorientación.

Si bien cualquier persona puede sufrir un golpe de calor, los más vulnerables son bebés, niños pequeños, mayores de 65 años de edad y quienes padecen enfermedades crónicas, respiratorias o cardíacas, hipertensión arterial, obesidad y diabetes.

Cuando hablamos de hidratación, tenemos que hablar de agua. Ésta interviene en todas las funciones del organismo: regula la temperatura corporal, ayuda a controlar el peso y

la saciedad, transporta nutrientes y desechos dentro y fuera de las células, evita la deshidratación después de sudar, y es necesaria en todas las funciones digestivas, de absorción, circulatorias y excretoras. Sin lugar a duda, el agua debe ser la bebida principal durante el día y en las comidas, y no es reemplazable con infusiones como té, café y mate, o jugos y gaseosas.

  • Las gaseosas están hechas con agua, soda, jugos artificiales y abundante azúcar. Su exceso provoca caries, aumento de peso, aumento de glucemia en sangre, y hasta deficiencia de nutrientes, deshidratación y omisión de comidas.
  • Los jugos, sobre todo si son naturales, son fuente de vitaminas. Pero su exceso también provoca efectos indeseados: sobrepeso, obesidad, llenan el estómago y disminuyen el apetito, pueden generar hinchazón abdominal y diarreas.
  • En cuanto a la cafeína, también presente en la yerba mate, es un diurético ligero que aumenta la excreción de líquidos por orina. No provoca deshidratación, pero seguimos quedándonos con el agua como bebida principal de nuestro día.

Para tomar jugos, la recomendación es solo un vaso por día de 100% fruta, sin azúcar agregada. Lo mejor sería comer la fruta entera para ingerir su fibra, y no incentivar su consumo en niños, mucho menos menores de un año.

¿Cuánta agua hay que beber por día?

Mi recomendación es de 8 a 10 vasos diarios. Una buena manera de empezar a aumentar el consumo es distribuirlos: 1 apenas nos levantamos, 2 durante la mañana, 2 con el almuerzo, 2 por la tarde, 2 con la cena y 1 antes de ir a dormir. Llévate una botellita al trabajo, en el auto, al ir al gimnasio, al estudiar.

Si realizamos deportes, deberíamos hidratarnos bien antes, durante y después de la actividad física para poder evitar lesiones y sobrecargas; favoreciendo también una piel más sana, hidratada y limpia.

Por otro lado, en verano y primavera tenemos que aumentar el consumo de agua. A pesar de las acciones de marketing de la industria alimentaria, no hay en el mercado ninguna bebida que supere al agua en cuanto a beneficios para nuestra salud y nuestro bolsillo. El agua no tiene calorías, por lo que podemos beber la cantidad que queramos, sin restricciones.

En conclusión, debido a que es absolutamente necesaria para la salud y el buen funcionamiento de nuestro organismo, el agua debería ser siempre nuestra primera y única opción a la hora de refrescarnos.

Luciana Acosta.

Lic. En Nutrición

MP. 1364