Descarga nuestra última edición

Disfrutar de la lectura es un estilo de vida

07/06/2024

El Arte de Recibir

Recibir gente es sinónimo de pasar un buen momento, de amistad y familia, de música, de risas, y es también un acto de amor que comienza con preparar el espacio y la mente para abrirse a otras personas. Es necesario tener en cuenta ciertos detalles, pero sin duda lo más importante es hacerlo con alegría y entrega.

Un anfitrión relajado y con buena onda es todo. No es lindo llegar a una casa y que te esperen nerviosos o como si estuvieras importunando. Pueden faltar cosas, pero nunca debemos hacer sentir a la visita que molesta. ¡Dar la bienvenida es fundamental!

Claro que tener la casa ordenada, limpia y con rico perfume es casi obligatorio para las fiestas, fechas importantes, despedidas, cierres y comienzos de ciclos y cualquiera sea el motivo del encuentro.

Tips para ser un anfitrión de lujo

  • Contá bien cuántas personas están invitadas; ¡que nadie llegue y no tenga lugar!
  • Elegí el lugar que más te guste y también chequeá que el clima no arruine tus planes
  • A veces suma mucho cambiar la dinámica de la casa y correr los muebles de lugar
  • Definir el menú con anterioridad no sólo organiza sino también permite definir qué tipo de mesa poner
  • No necesitas vajilla de lujo, lo que tenés es suficiente

Poner la mesa con amor

Si la mesa es linda podés dejarla al descubierto o usar individuales para darle otro toque. Si no, un mantel blanco siempre te salva, queda bien con todo tipo de adornos, es fácil de lavar y desmanchar.

Es valioso tener unas lindas servilletas destinadas a estos momentos, ya sea de papel ―que vienen de excelente calidad― o de algún género liviano. Son un gran recurso para darle color y calor a la mesa. Se recomienda comprar cuando encontramos alguna que guste y convenga, no salir corriendo a buscar el día anterior al evento.

Las flores en la mesa o en la casa siempre dan alegría, y sobre la mesa son un detalle ideal. Lo mismo para las velas, que aportan calidez y suma mucho a la ambientación. La recomendación es que las que ponemos sobre la mesa no posean aroma, para no mezclar con los olores de la comida.

Los platos y cubiertos siempre tienen que estar bien limpios, fajinados y en el lugar correcto. Si el menú incluye asado, es importante colocar cuchillos especiales; al igual que si es una comida especial como sushi o pescado. En el caso de que se sirva algún consomé o sopa, es necesario prever la vajilla adecuada, y lo mismo para el postre.

Al igual que la hielera o la panera, todo debe estar ya preparado para levantarse menos y poder estar presente en la reunión.

La amistad se celebra

Cuando recibimos amigos y gente cercana, no hay que ser tan protocolar, pero una mesa bien puesta no necesita tantos detalles y siempre es más atractivo.

Es pintoresco mezclar un poco de vajilla, sobre todo algún vaso labrado o de color, copones para el vino, algún plato antiguo o pie que sirva de panera, lo que tengamos guardado de la abuela a sacarlo y darle uso!

Finalmente, usar flores o follaje del propio jardín o balcón, sacar algún objeto de su lugar y llevarlo a la mesa por un día, escribir un mensaje a cada invitado o su nombre en la servilleta, atar la servilleta con una piola o pedazo de lienzo, poner una ramita en cada plato, o cocinar la comida preferida de tu amiga… son todos mimos que solo llevan un poquito de tiempo y hacen inolvidable la reunión.

En síntesis, más allá de todos los detalles, definitivamente pienso que recibir con alegría y amor es el secreto: ocuparte de que tu gente esté a gusto y hacerla sentir siempre bienvenida, conectar con cada persona y disfrutar el momento presente.

Sole Bobbio.