Disfrutar de la lectura es un estilo de vida

08/10/2026

Después de los Juegos: el Invencible Santa Fe comienza una nueva etapa

Los Juegos Suramericanos terminaron, pero parte de la infraestructura que los hizo posibles comienza ahora una nueva historia. En Santa Fe, el Invencible deja atrás su estreno internacional y se incorpora al mapa deportivo permanente de la ciudad.

Cuando Estilo Country recorrió meses atrás las obras que se preparaban para recibir los Juegos Suramericanos, el foco estaba puesto en todo aquello que debía estar listo para septiembre: estadios, infraestructura, tecnología y las condiciones necesarias para recibir una competencia internacional.

Hoy el escenario es otro. Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 terminaron el 26 de septiembre. Más de 4.000 atletas de 15 países participaron en las distintas sedes de la competencia. El evento terminó, las delegaciones regresaron a sus países y las medallas ya fueron entregadas.

Pero las obras permanecen, entre ellas está el Invencible Santa Fe; el estadio multipropósito construido junto al Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD). Durante los Juegos, recibió todas las competencias de handball.

Podemos decir que a pesar de que la actividad del evento ya finalizó, la vida de este estadio y muchos otros construidos para los Juegos Suramericanos, recién comienza.

Un estadio que tuvo al handball como carta de presentación

El Invencible Santa Fe abrió sus puertas el 29 de agosto, apenas unas semanas antes del inicio de los Juegos. Tiene capacidad para 3.472 espectadores y fue concebido como un espacio multipropósito. El estadio puede albergar disciplinas deportivas bajo techo. También puede recibir actividades recreativas, culturales y educativas.

Su primera experiencia llegó incluso antes de los Juegos. El escenario recibió partidos de la Copa Santa Fe de Handball en una jornada que funcionó como prueba general de sus instalaciones. Durante los Juegos, el Invencible recibió exclusivamente las competencias de handball femenino y masculino. Las mujeres compitieron allí entre el 16 y el 20 de septiembre. El torneo masculino se desarrolló del 22 al 26.

Fueron diez días de competencia que pusieron a prueba una infraestructura nueva. El estadio recibió delegaciones internacionales, equipos técnicos, prensa y público. Esa primera experiencia dejó una certeza: el estadio no fue construido solamente para recibir un torneo.

Lo que no se ve también forma parte del estadio

En una competencia internacional, la atención suele concentrarse en lo que ocurre dentro de la cancha. El resultado, los deportistas, las tribunas y la emoción son la parte visible. Pero existe otra infraestructura que permanece prácticamente invisible. Sin ella, el evento tampoco podría funcionar: la climatización.

Como ya había señalado Estilo Country antes del comienzo de los Juegos, acondicionar un estadio de grandes dimensiones implica mucho más que instalar equipos. También requiere contemplar el volumen del espacio, la circulación de personas y las cargas térmicas.

A esto se suman las condiciones necesarias para que el recinto funcione durante jornadas de alta concurrencia. En el Invencible Santa Fe, esa tarea contó con la participación de INECO, empresa que instaló los equipos de acondicionamiento del estadio. El trabajo forma parte de una infraestructura que no aparece en las fotografías de una competencia, pero resulta fundamental para el funcionamiento del edificio.

El estadio recibe deportistas, espectadores, personal técnico y equipos de trabajo. Por eso, mantener condiciones adecuadas de temperatura y circulación de aire forma parte de la experiencia y de la operación del recinto. Detrás de la primera gran competencia internacional del Invencible también hubo una red de empresas, profesionales y soluciones técnicas. Su trabajo permitió poner en funcionamiento el edificio.

Entre ellas aparece una empresa santafesina que ya había participado en la preparación de infraestructura vinculada a los Juegos. Ahora, su trabajo también forma parte de la historia que el estadio comienza a construir en la ciudad.

El verdadero desafío empieza ahora

El cierre de los Juegos Suramericanos 2026 abre una pregunta diferente: ¿qué pasa con un estadio construido para recibir una competencia internacional cuando la competencia termina? En el caso del Invencible, la respuesta está en el propio diseño del edificio.

Desde su concepción, la infraestructura fue pensada para continuar albergando diferentes disciplinas deportivas bajo techo. También puede recibir actividades recreativas, culturales y educativas. Y esa continuidad ya comenzó.

A pocos días del cierre de los Juegos, el estadio volvió a recibir actividad deportiva con Santa Fe en Movimiento. El programa llevó al Invencible una jornada de futsal con jóvenes de distintos departamentos de la provincia. Es una primera señal de lo que puede significar el edificio en el futuro. El objetivo es que pase de ser una sede asociada a un acontecimiento excepcional a convertirse en un espacio de uso habitual.

Una obra que queda más allá del calendario deportivo

El Invencible no está aislado. Forma parte de una transformación más amplia del entorno del CARD. En ese proceso también se incorporaron y renovaron espacios vinculados al alto rendimiento y a distintas disciplinas deportivas. La construcción del estadio fue parte de las obras de infraestructura.